Si piensas en las playas de El Puerto de Santa María, es probable que la primera imagen que te venga a la mente sea la kilométrica arena de Valdelagrana. Y aunque nos encanta, el Puerto tiene una cara B: una colección de calas y playas con un aire mucho más salvaje y relajado que pocos turistas llegan a saborear de verdad.
Si buscas huir de las aglomeraciones y encontrar ese rincón donde solo se oye el mar, sigue leyendo. Aquí tienes nuestra ruta por el litoral más auténtico.
Playa de Las Redes: El atardecer de revista
Situada en la zona de la Costa Oeste, es una de las favoritas de los locales. Su arena es fina y dorada, y el ambiente es mucho más familiar y tranquilo que en las zonas más comerciales.
- El detalle: Es el lugar perfecto para dar un paseo largo por la orilla mientras ves cómo los barcos cruzan la Bahía hacia Cádiz.
Playa de Santa Catalina y sus calas
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Santa Catalina no es una sola playa, sino un tramo de costa que esconde pequeñas calas como La Calita o Vistahermosa.
- Por qué ir: Son playas protegidas por pequeños acantilados que te resguardan del viento de Levante (un dato vital en Cádiz). Son rincones con mucha personalidad, ideales para quienes buscan una experiencia más «slow».
Fuentebravía: Donde el Puerto toca el horizonte
Es la última playa de nuestro término municipal, justo antes de llegar a la Base Naval de Rota. Es una playa amplia, de aguas limpias y con un ambiente muy relajado.
- Consejo local: Al estar un poco más alejada del centro, incluso en pleno agosto se puede disfrutar de un espacio vital que en otras playas es impensable. Es el sitio ideal para desconectar del mundo por unas horas.
El Aculadero: Entre la historia y el mar
Si buscas algo diferente, cerca de Puerto Sherry tienes esta pequeña playa flanqueada por rocas. Es menos «de postal» pero tiene un encanto rústico que la hace especial para quienes huyen de las tumbonas y los chiringuitos ruidosos.
El plan perfecto: Del salitre a la brisa del río
Después de un día descubriendo estas calas, el cuerpo pide un cambio de aires. Lo último que quieres es pelearte por una mesa en los masificados paseos marítimos.
Evita las colas y refúgiate en Plan B
Nuestra recomendación para terminar el día con un 10 es que vuelvas hacia la ciudad. Deja atrás el bullicio de la playa y entra en el Puerto para disfrutar de un ambiente más selecto y fresco.
Brisa sin arena
En la terraza de Plan B, situada en la Avenida Micaela Aramburu, disfrutarás de la brisa del Guadalete. Es el lugar perfecto para ver cómo cae la tarde sobre el río mientras te tomas algo fresquito sin que nadie te sacuda la toalla cerca.
Sabor auténtico
Después de la jornada de sol, nuestras tapas y pinchos son el bálsamo ideal. Puedes echar un ojo a nuestras propuestas aquí: Carta de Plan B.
Tranquilidad garantizada
Cambiamos el ruido del oleaje por una buena música de fondo y un servicio atento. Es el cierre que tu ruta por las playas «no típicas» se merece.
El Puerto de Santa María tiene una playa para cada estado de ánimo. Si hoy has elegido la calma de Santa Catalina o Fuentebravía, el final lógico es la elegancia y el relax de Plan B.
¡Te esperamos con la cerveza bien fría para que nos cuentes cuál ha sido tu cala favorita!